Santo Domingo.– El consumo de marihuana muestra una creciente visibilidad en la República Dominicana, una situación que mantiene en alerta a especialistas en prevención de adicciones, quienes advierten sobre la normalización de su uso, especialmente entre los jóvenes.
Aunque la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas prohíbe el consumo, cultivo y comercialización de marihuana en el país, expertos consideran que el principal desafío va más allá de las incautaciones y los operativos policiales, y radica en fortalecer las políticas de prevención, educación e investigación para reducir el impacto del consumo problemático.
De acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), entre 2021 y el primer trimestre de 2026 las autoridades decomisaron más de 35 mil kilogramos de marihuana, cifra que no incluye recientes operaciones de gran magnitud realizadas en la provincia San José de Ocoa.
Representantes de la Asociación Casa Abierta sostienen que el país necesita ampliar el acceso a programas de prevención, tratamiento y reinserción social, al tiempo que promueven una mayor participación de las familias en la formación de niños y adolescentes para reducir los riesgos asociados al consumo de sustancias.
Especialistas también recuerdan que el consumo frecuente no siempre implica dependencia, pero advierten que cuando esta se desarrolla puede generar consecuencias psicológicas, neurológicas, familiares y sociales, por lo que insisten en la importancia de una intervención temprana y sostenida.


