La Asociación de Sanjuaneros en New York reconoció a hombres y mujeres que han hecho del servicio y la solidaridad un legado para las nuevas generaciones de San Juan de la Maguana.
SAN JUAN DE LA MAGUANA.- Un día partieron de su cuna natal. Dejaron atrás los surcos fértiles del valle de San Juan, los abrazos de su gente y las calles que los vieron crecer. Se fueron en busca del llamado sueño americano, con el corazón retorcido por la distancia y la esperanza puesta en el futuro.
Pero nunca se fueron del todo.
La nostalgia los acompañó desde el primer día y, lejos de borrar sus raíces, las hizo más profundas. Desde Nueva York y Nueva Jersey, su espíritu solidario se agigantó y el compromiso con su tierra se convirtió en una misión de vida.

Con esa convicción, la Asociación de Sanjuaneros en New York celebró un emotivo encuentro de confraternidad y reconocimiento en San Juan de la Maguana, honrando a ciudadanos ejemplares cuyo trabajo y entrega han dejado huellas imborrables en la sociedad sanjuanera.
“Hoy más que nunca tenemos un compromiso con nuestra gente. Siempre seremos parte de cualquier lucha que haya que librar por San Juan, como la que acabamos de ganar con la Mina de Romero, para que esta siga siendo la hermosa tierra que nos vio nacer”, expresó el presidente de la entidad, Francisco Rosado.
La jornada estuvo marcada por la entrega de estatuillas de reconocimiento al doctor Mario Fulcar, Adolfo de los Santos, la licenciada María Mateo Viuda Piña, la Fundación Una Sonrisa para San Juan, el licenciado Elia Dinzey, el comunicador Jimmy Duval, Ydolkia Letania Medina, el ingeniero Lenin de la Rosa, Francisco Antonio de León Alcántara y José Federico Cuello Davinzon.
Asimismo, fueron entregadas Medallas al Mérito a Rosanna Rosario, Eliani Mateo Romero, Manuel Rodríguez, Lusia Contrera Fulcar, Francisco Rosado, Maiva Villega, Franklin Padilla, Marlin Mateo, Getulio Mesa, José Manuel Jiménez (El Súper), Zulema Rondón, Marisol de la Rosa, Anderson J. Dirocie y Rafael Alfredo Medina.

Durante su intervención, Rosado recordó que la Asociación de Sanjuaneros en New York nació en 1978 y que, a pesar de las dificultades y divisiones que enfrentó a lo largo de los años, la organización se ha mantenido firme en un mismo propósito: mantener unida a la familia sanjuanera dentro y fuera del país.
Desde que asumió la presidencia en 2006, explicó, la entidad ha desarrollado una intensa labor social, recolectando y enviando ayudas a personas necesitadas, incluyendo sillas de ruedas y otros artículos de asistencia, además de promover actividades culturales, deportivas y de integración comunitaria.
El dirigente destacó que uno de los grandes objetivos de la asociación es fortalecer la unidad entre los sanjuaneros presentes y ausentes, creando estructuras organizativas que permitan mantener vivo el vínculo con la provincia y multiplicar las iniciativas de desarrollo y solidaridad.
San Juan de la Maguana, una de las ciudades más antiguas de la República Dominicana, fundada en 1503 sobre el histórico valle de Maguana, tierra del indómito cacique Caonabo, sigue siendo para sus hijos un territorio sagrado. Un lugar que, aunque se abandone físicamente, nunca se deja atrás en el corazón.
Porque al final, como quedó plasmado en el espíritu de este encuentro, el sanjuanero nunca olvida sus raíces y siempre vuelve a parir sus frutos en la tierra amada.


