El mandatario colombiano aseguró que, tras concluir su mandato el próximo 7 de agosto, demandará a quienes difamen a él, a su familia o al sector progresista, y denunció presuntos actos de hostigamiento contra sus padres.
Bogotá, Colombia.– El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este domingo que presentará demandas por los delitos de calumnia e injuria contra las personas que, según afirmó, difamen a él, a su familia o al sector del progresismo, una vez concluya su mandato presidencial el próximo 7 de agosto.
El anuncio fue realizado a través de su cuenta oficial en la red social X, donde el mandatario manifestó que, tras abandonar la Casa de Nariño, ejercerá acciones legales para defender su honra y la de sus familiares frente a lo que considera una campaña de ataques y desinformación en su contra.
Petro sostuvo que durante su gestión ha sido objeto de constantes señalamientos y afirmó que el ambiente de polarización política ha derivado en expresiones de odio que, según dijo, han trascendido el debate público y han afectado directamente a su entorno familiar.
En ese sentido, denunció que sus padres han sido víctimas de presuntos actos de hostigamiento, situación que calificó como inaceptable y que, aseguró, constituye una de las razones que lo llevaron a tomar la decisión de acudir a los tribunales una vez deje el poder.
El mandatario explicó que esperará a concluir su período presidencial para iniciar los procesos judiciales, argumentando que, como ciudadano y ya fuera del ejercicio de la Presidencia, tendrá mayor libertad para defender sus derechos y los de su familia mediante los mecanismos que establece la legislación colombiana.
Aunque Petro no identificó a las personas o sectores que serían objeto de las demandas, dejó claro que las acciones legales estarán dirigidas contra quienes, a su juicio, hayan incurrido en conductas que lesionen su buen nombre mediante acusaciones falsas o afirmaciones sin sustento.
El pronunciamiento se produce a pocas semanas del cambio de mando en Colombia y en medio de un clima de alta polarización política, marcado por fuertes confrontaciones entre el oficialismo y la oposición, así como por un intenso debate en redes sociales y escenarios públicos sobre el legado de la administración de Gustavo Petro.


