El presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana, Osmar Benítez, afirmó que el país podría elevar sus exportaciones de coco hasta los US$300 millones, mientras Estados Unidos se consolida como uno de los principales mercados para el producto dominicano.
SANTO DOMINGO, República Dominicana. — El coco dominicano continúa ganando espacio en el mercado estadounidense, una tendencia que abre nuevas oportunidades para la agroindustria nacional y que podría convertir este producto en uno de los principales renglones de exportación del país.
Así lo afirmó el presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, durante la primera cumbre especializada del coco celebrada en República Dominicana, DominiCoCo 2026, donde destacó el crecimiento que ha experimentado la presencia del producto dominicano en Estados Unidos.
Benítez sostuvo que República Dominicana tiene el potencial para alcanzar exportaciones de coco por alrededor de US$300 millones, siempre que el país logre fortalecer la producción, aumentar la productividad y aprovechar las oportunidades existentes en los mercados internacionales.
Estados Unidos aumenta su importancia
De acuerdo con el presidente de la JAD, el mercado estadounidense ha cambiado su preferencia respecto al origen del coco que consume. Explicó que años atrás los supermercados de Estados Unidos estaban abastecidos principalmente con productos procedentes de países asiáticos como Malasia e Indonesia.
Sin embargo, señaló que actualmente el coco fresco de República Dominicana ha comenzado a ocupar espacios en supermercados de ciudades como Nueva York y Florida, lo que representa un avance significativo para los productores y exportadores dominicanos.

El crecimiento también está relacionado con la ventaja geográfica del país frente a competidores asiáticos, debido a la cercanía con la costa este de Estados Unidos y las posibilidades de reducir tiempos y costos de transporte.
Exportaciones todavía tienen amplio margen de crecimiento
Benítez informó que hasta julio de este año las exportaciones dominicanas de coco habían generado aproximadamente US$3.4 millones, una cifra que, según explicó, demuestra el amplio margen que existe para continuar desarrollando este sector.
Las estadísticas de Aduanas citadas por Diario Libre indican que las exportaciones totales de coco rondaron los US$6.03 millones en 2025, mientras que en 2024 alcanzaron aproximadamente US$6.82 millones.
Estas cifras contrastan con el potencial que las autoridades y representantes del sector identifican en el mercado internacional, particularmente en Estados Unidos, donde existe una demanda significativa de coco fresco y productos derivados.
Datos publicados este jueves también señalan que República Dominicana exporta coco seco hacia 16 mercados internacionales, con Estados Unidos como principal destino y un valor aproximado de US$2.3 millones dentro del período analizado.
Del coco fresco a una amplia cadena de productos
El potencial de la industria dominicana no se limita a la exportación del fruto fresco. El país también ha desarrollado una oferta de productos derivados del coco, entre ellos agua de coco, crema, leche, aceite y coco rallado, además de aplicaciones en la industria cosmética.
Esta diversificación permite agregar valor a la producción nacional y ampliar las posibilidades de comercialización en mercados internacionales.
Benítez destacó que República Dominicana ocupa actualmente una posición relevante entre los exportadores mundiales de coco y consideró que existe espacio para continuar escalando posiciones mediante una mayor producción y el fortalecimiento de la cadena de valor.
El reto: producir más
Aunque la demanda internacional representa una oportunidad, el crecimiento de las exportaciones también plantea desafíos para la producción nacional.
Representantes del sector han señalado que uno de los principales obstáculos consiste en disponer de suficiente materia prima para responder a los mercados internacionales. A esto se suman factores como la productividad agrícola, las condiciones climáticas y la necesidad de mejorar los sistemas de producción.
En junio pasado, el presidente de la JAD había señalado que las exportaciones dominicanas de coco habían sufrido una importante contracción entre 2020 y 2025, aunque destacó posteriormente la recuperación y las oportunidades que representa el mercado estadounidense.
La cercanía de República Dominicana con Estados Unidos constituye una ventaja estratégica que podría ser aprovechada para aumentar la participación dominicana en ese mercado.
Una oportunidad para el campo dominicano
El desarrollo de la industria del coco podría generar beneficios no solo en materia de exportaciones, sino también para productores, empresas procesadoras, empleos rurales y comunidades vinculadas a la actividad agrícola.
La expansión hacia nuevos mercados y el incremento de la producción permitirían fortalecer una cadena productiva que incluye desde el cultivo y la cosecha hasta el procesamiento, empaque, transporte y comercialización internacional.
Durante DominiCoCo 2026, productores, empresarios y representantes del sector analizaron precisamente las posibilidades de expansión de esta industria y las estrategias necesarias para convertir al coco en un producto de mayor peso dentro de la oferta exportable dominicana.
Con Estados Unidos consolidándose como un destino clave, República Dominicana enfrenta ahora el desafío de aumentar su capacidad productiva para aprovechar plenamente una demanda que, según los representantes del sector, ofrece espacio para un crecimiento considerable.
El objetivo de alcanzar US$300 millones en exportaciones de coco todavía representa una meta ambiciosa, pero para la JAD constituye una posibilidad real si se fortalecen la producción, la inversión y la competitividad de la industria nacional.
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