El relevo coloca al frente del organismo supervisor a un experto en regulación financiera con experiencia dentro de la propia institución, en un momento clave para la estabilidad y los nuevos desafíos de la banca dominicana.
SANTO DOMINGO, RD. — El presidente Luis Abinader designó a Víctor Livio Enmanuel Cedeño Brea como nuevo superintendente de Bancos, mediante el Decreto 606-26, en sustitución de Alejandro Fernández Whipple.
Cedeño Brea cuenta con experiencia dentro del sistema financiero y en la propia Superintendencia de Bancos. Entre 2024 y 2026 se desempeñó como asesor general y coordinador técnico de la institución, mientras que entre 2020 y 2022 ocupó la posición de subgerente de Regulación e Innovación.
También fue intendente de la Superintendencia del Mercado de Valores entre 2022 y 2024, experiencia que amplió su trayectoria en materia de regulación, supervisión y mercados financieros.
Su formación académica está vinculada al derecho financiero y bancario. Posee un doctorado en Derecho y Economía, además de maestrías en Derecho y Finanzas y en Derecho Bancario y Regulación Financiera.
Cedeño Brea sustituye a Alejandro Fernández Whipple, quien estuvo al frente de la Superintendencia de Bancos desde agosto de 2020 y había sido confirmado para un nuevo período en agosto de 2024.
Durante su gestión, Fernández mantuvo una alta presencia pública en temas relacionados con la educación financiera, protección de los usuarios y fortalecimiento del sistema bancario dominicano.
Con la designación de Cedeño Brea, el Gobierno coloca al frente del organismo supervisor a un funcionario con experiencia directa en regulación financiera y conocimiento interno de la institución.
El nuevo superintendente tendrá bajo su responsabilidad la supervisión de las entidades de intermediación financiera y el cumplimiento del marco regulatorio, en un sector donde la estabilidad, la gestión de riesgos y la protección de los usuarios constituyen elementos fundamentales.
Su llegada abre una nueva etapa en la Superintendencia de Bancos y coloca sobre su gestión la expectativa de mantener la estabilidad del sistema financiero y, al mismo tiempo, responder a los nuevos desafíos regulatorios que enfrenta la banca dominicana.


