Manila, Filipinas. – Al menos 35 personas fallecieron y más de 130 resultaron heridas tras un potente terremoto de magnitud 7.8 que sacudió este lunes el sur de Filipinas, convirtiéndose en uno de los desastres naturales más graves registrados en el país en los últimos años.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro frente a la costa de la isla de Mindanao, cerca de la ciudad de General Santos, a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. La fuerte sacudida provocó el colapso de edificios, deslizamientos de tierra y daños significativos en infraestructuras públicas y privadas.
Las autoridades filipinas informaron además que al menos una decena de personas permanecen desaparecidas, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre los escombros. Equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar sobrevivientes en las zonas más afectadas.
Tras el terremoto, las autoridades emitieron alertas de tsunami para varias áreas costeras de Filipinas y países vecinos. Aunque posteriormente las advertencias fueron levantadas, miles de residentes fueron evacuados de manera preventiva hacia zonas más seguras.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., exhortó a la población a seguir las instrucciones de los organismos de emergencia y aseguró que el Gobierno brindará asistencia a las comunidades afectadas por la tragedia.
Filipinas se encuentra dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, por lo que terremotos de gran magnitud son relativamente frecuentes en el archipiélago.


