SANTO DOMINGO, RD. Mantenerse físicamente activo después de los 55 años puede marcar una diferencia significativa en la salud, la movilidad y la independencia de las personas. Así lo afirman especialistas en entrenamiento y bienestar, quienes coinciden en que adoptar hábitos sencillos de actividad física diaria contribuye a reducir el riesgo de enfermedades y mejorar la calidad de vida durante el proceso de envejecimiento.
Entre las recomendaciones más destacadas se encuentra caminar al menos 20 minutos cada día, una práctica accesible que favorece la salud cardiovascular, ayuda a controlar el peso corporal y fortalece músculos y articulaciones.
Los expertos también aconsejan sustituir, cuando sea posible, el uso del ascensor por las escaleras, una actividad que contribuye al fortalecimiento de las piernas y mejora la resistencia física de manera progresiva.
Asimismo, destacan la importancia de incorporar estiramientos suaves a la rutina diaria para conservar la flexibilidad, reducir la rigidez muscular y prevenir lesiones, especialmente en personas que llevan una vida sedentaria o permanecen largos períodos sentadas.
Otro aspecto fundamental es el trabajo del equilibrio, una capacidad que tiende a disminuir con la edad y cuya pérdida aumenta el riesgo de caídas, una de las principales causas de lesiones y hospitalizaciones entre los adultos mayores. Ejercicios sencillos de estabilidad pueden ayudar a mantener la coordinación y la seguridad al caminar.
En República Dominicana, donde la población adulta mayor continúa creciendo, profesionales de la salud consideran que fomentar hábitos de actividad física moderada representa una herramienta clave para prevenir enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes y problemas osteoarticulares, además de favorecer el bienestar emocional.
Los especialistas subrayan que no es necesario realizar ejercicios intensos para obtener beneficios. Lo más importante es mantener una rutina constante, adaptada a la condición física de cada persona y, en caso de padecer alguna enfermedad o limitación, contar con la orientación de profesionales de la salud.
La recomendación general es clara: pequeños cambios en la rutina diaria pueden traducirse en una mejor calidad de vida, mayor autonomía y un envejecimiento más saludable para miles de dominicanos.


