El arzobispo Francisco Ozoria Acosta deja el gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo y del Ordinariato Castrense tras cumplir 75 años. Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán asumirá la conducción de ambas instancias, marcando el inicio de una nueva etapa en la Iglesia católica dominicana.
SANTO DOMINGO, RD.– El papa León XIV aceptó la renuncia de monseñor Francisco Ozoria Acosta al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo y del Ordinariato Castrense, luego de que el prelado cumpliera 75 años de edad, y confirmó a monseñor Carlos Tomás Morel Diplán como su sucesor inmediato.
La decisión marca el cierre de una etapa de liderazgo de Ozoria al frente de la Arquidiócesis de Santo Domingo, considerada una de las jurisdicciones eclesiásticas de mayor relevancia histórica para la Iglesia católica en América, por su vínculo con la Primada de América.
Ozoria había presentado su renuncia al cumplir la edad establecida por el derecho canónico para los obispos diocesanos, el pasado 10 de octubre de 2026. Con la aceptación de su dimisión, pasa a la condición de arzobispo emérito.
Una década al frente de la Arquidiócesis de Santo Domingo
Monseñor Francisco Ozoria Acosta asumió la conducción pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo en 2016, iniciando una etapa centrada en el acompañamiento espiritual de las comunidades, el fortalecimiento de la evangelización y la promoción de las vocaciones sacerdotales.
Durante su ministerio, mantuvo una presencia activa en la vida de la Iglesia dominicana, participando en actividades pastorales y encuentros con sacerdotes, religiosos y fieles de las distintas comunidades parroquiales.
Su gestión estuvo vinculada a los esfuerzos de la Iglesia por mantener el acercamiento con la población, promover los valores cristianos y fortalecer la misión evangelizadora en medio de los desafíos sociales que enfrenta la República Dominicana.
Al concluir sus responsabilidades de gobierno pastoral, Ozoria deja una trayectoria de servicio eclesiástico que continuará desde su nueva condición de arzobispo emérito.
Carlos Tomás Morel Diplán asumirá la conducción pastoral
Con la confirmación de monseñor Carlos Tomás Morel Diplán como sucesor, la Iglesia católica dominicana inicia una nueva etapa en la conducción de la Arquidiócesis de Santo Domingo y del Ordinariato Castrense.
El nombramiento representa la continuidad de la misión pastoral de la Iglesia, que incluye la atención espiritual de los fieles, el acompañamiento de las comunidades parroquiales y el fortalecimiento de la labor evangelizadora.
La transición también coloca sobre el nuevo responsable pastoral la tarea de dar seguimiento a los trabajos e iniciativas de la arquidiócesis, así como a las necesidades espirituales de las comunidades bajo su jurisdicción.
La Arquidiócesis de Santo Domingo ocupa un lugar especial en la historia religiosa de América, por lo que sus cambios de liderazgo tienen relevancia para la comunidad católica nacional.
Una transición en la Iglesia dominicana
La aceptación de la renuncia de Francisco Ozoria se produce conforme a la disposición canónica que establece que los obispos deben presentar su dimisión al cumplir los 75 años, correspondiendo al papa decidir si la acepta y cuándo se hace efectiva.
Con esta decisión, León XIV dispone el relevo en la conducción pastoral de ambas jurisdicciones eclesiásticas, mientras Ozoria pasa a la condición de arzobispo emérito.
El cambio abre una nueva etapa para la Iglesia católica en Santo Domingo, con Carlos Tomás Morel Diplán al frente de las responsabilidades pastorales, en continuidad con la misión de evangelización, acompañamiento espiritual y servicio a la sociedad dominicana.


