Investigación plantea revisar hábitos alimenticios infantiles y priorizar el consumo de frutas enteras y agua.
Santo Domingo.- La costumbre de servir un vaso de jugo en el desayuno infantil, considerada durante décadas como una opción saludable, ha quedado bajo cuestionamiento tras una investigación que vincula el consumo frecuente de jugos y bebidas azucaradas durante la niñez con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la adultez.
El estudio, que siguió durante 25 años a más de 25 mil personas en Estados Unidos, determinó que los niños y adolescentes que consumían dos o más porciones diarias de bebidas azucaradas tenían un 52 % más probabilidades de padecer hipertensión en la edad adulta. Asimismo, quienes tomaban más de una porción y media de jugo de frutas al día registraron un riesgo 35 % superior.
La investigación también concluyó que sustituir los jugos por frutas enteras podría reducir el riesgo de hipertensión en cerca de un 19 %, mientras que reemplazar las bebidas azucaradas por agua o leche disminuye el riesgo hasta en un 13 %.
En República Dominicana, donde es habitual que los niños desayunen con jugos de naranja, chinola, lechoza o bebidas industrializadas de frutas, los hallazgos adquieren una relevancia especial. El país enfrenta un creciente problema de sobrepeso infantil y enfermedades cardiovasculares, factores estrechamente relacionados con una alimentación rica en azúcares desde edades tempranas.
Especialistas en nutrición recuerdan que un jugo, incluso preparado en casa, no es equivalente a una pieza de fruta. Al exprimirla se pierde gran parte de la fibra, elemento que ayuda a regular la absorción de los azúcares y genera mayor sensación de saciedad.
Los investigadores recomiendan fomentar desde la infancia el consumo de agua y frutas enteras, limitar los refrescos y las bebidas deportivas, y consumir los jugos naturales con moderación, como parte de una estrategia preventiva frente a la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares.



