El capitán azul estableció una nueva marca de carreras anotadas en la historia de los Tigres del Licey, al llegar a 317, y condujo a su equipo a un triunfo 5-4 en diez entradas frente a los Leones del Escogido, en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
SANTO DOMINGO, RD. — El veterano Emilio Bonifacio volvió a dejar su huella en la historia del béisbol dominicano al convertirse en el líder absoluto de carreras anotadas de los Tigres del Licey, durante el dramático triunfo de los azules 5-4 sobre los Leones del Escogido, en un encuentro que se extendió hasta la décima entrada.
El capitán del conjunto azul alcanzó las 317 carreras anotadas de por vida con la franquicia, superando la marca de 316 que estaba en poder de Cesarín Gerónimo. El récord llegó en una noche memorable, en la que su velocidad y agresividad en las bases resultaron determinantes para definir uno de los enfrentamientos más tradicionales del béisbol invernal dominicano.
La jugada decisiva se produjo en la parte baja del décimo episodio, cuando Bonifacio ingresó como corredor emergente en sustitución de Sergio Alcántara, bajo la regla del corredor automático. El experimentado jugador aprovechó la oportunidad para avanzar hasta la tercera base mediante un robo y posteriormente cruzar el plato gracias a un lanzamiento que no pudo controlar el receptor escarlata Randy Florentino.
La anotación desató la celebración de los seguidores liceístas presentes en el Estadio Quisqueya Juan Marichal y puso fin a un partido caracterizado por las constantes variaciones en el marcador y la resistencia de ambos conjuntos.
El Licey comenzó dominando el encuentro
Los Tigres tomaron la iniciativa desde el primer episodio, cuando fabricaron tres carreras frente al abridor de los Leones, Víctor Santos.
Jesús Madé abrió la ofensiva con un sencillo y posteriormente se estafó la segunda base, mientras Maikel Franco llegó a primera mediante una transferencia. Después de dos outs, Estevan Florial conectó un doble por el jardín derecho que permitió a Madé anotar la primera carrera del encuentro.
La ofensiva azul continuó presionando y Ángel Ortiz conectó un sencillo que llevó al plato a Franco y Florial, colocando el marcador 3-0 a favor de los locales.
Sin embargo, los Leones del Escogido reaccionaron rápidamente y comenzaron a reducir la diferencia en la apertura del segundo capítulo, aprovechando un error en tiro del antesalista para producir dos carreras inmerecidas frente al lanzador José Quintana.
Luis de los Santos anotó tras un rodado de Jonathan Guzmán, quien posteriormente llegó al plato gracias a un doble conectado por Randy Florentino. De esa manera, el conjunto escarlata se acercó 3-2 y volvió a meterse en el partido.
Los Leones remontaron y tomaron ventaja
La reacción del Escogido continuó en el tercer episodio, cuando José Marmolejos conectó un doble que impulsó a Junior Lake, quien había llegado a posición anotadora con otro batazo de dos bases. Con esa jugada, los rojos igualaron las acciones 3-3.
En el cuarto capítulo, la situación se complicó para los Tigres cuando Quintana tuvo que abandonar el montículo por una lesión, después de permitir un sencillo de Jonathan Guzmán.
Los Leones aprovecharon el momento y tomaron ventaja 4-3 mediante un doble de Erik González por la línea del jardín izquierdo, que permitió a Guzmán anotar desde la primera base.
El conjunto escarlata parecía tener el control del encuentro, pero el Licey no dejó de buscar la oportunidad para empatar las acciones y mantenerse con vida ante su rival capitalino.
Jesús Madé impulsó el empate
La respuesta de los Tigres llegó cuando Gustavo Núñez, quien entró como bateador emergente por Maxwell Romero Jr., conectó un sencillo y avanzó a segunda base mediante un robo.
Posteriormente, Jesús Madé disparó un imparable por el centro del terreno que permitió a Núñez anotar la carrera del empate, colocando el marcador 4-4.
A partir de ese momento, el encuentro se convirtió en una batalla de pitcheo y oportunidades limitadas, hasta que ambos equipos llegaron a la décima entrada sin conseguir romper la igualdad.
Fue entonces cuando Bonifacio asumió el protagonismo con una jugada que combinó velocidad, experiencia y lectura del juego para completar la remontada azul.
Ángel Ortiz encabezó la ofensiva azul
Además de la actuación histórica de Bonifacio, Ángel Ortiz tuvo una destacada participación ofensiva al batear de 5-3 y remolcar dos carreras, convirtiéndose en una de las principales figuras de los Tigres durante el encuentro.
Jesús Madé también contribuyó de manera importante al terminar de 4-2, con una carrera anotada, otra impulsada y una base por bolas. Sus aportes fueron fundamentales tanto en el ataque inicial como en la jugada que permitió igualar el marcador.
En el aspecto del pitcheo, José Hernández se acreditó la victoria tras retirar sin imparables a los bateadores del Escogido en la parte alta del décimo episodio, concediendo una base por bolas y ponchando a un rival. Kelly Austin cargó con la derrota.
Una marca que fortalece el legado de Bonifacio
El récord alcanzado por Emilio Bonifacio representa un nuevo capítulo en su trayectoria con los Tigres del Licey, organización con la que ha construido una carrera marcada por su velocidad, capacidad para correr las bases y liderazgo dentro del terreno.
Superar la marca histórica de Cesarín Gerónimo y establecer un nuevo registro con 317 carreras anotadas coloca al capitán azul en un lugar privilegiado dentro de la historia de la franquicia.
La hazaña tuvo un valor añadido al producirse en un enfrentamiento ante los Leones del Escogido, uno de los principales rivales de los Tigres, y mediante la carrera que decidió el partido.
Con el triunfo 5-4 en diez entradas, el Licey celebró una victoria de alto impacto deportivo, mientras Bonifacio convirtió una jugada decisiva en una noche histórica para el conjunto azul y sus seguidores.


