El presidente Luis Abinader confirmó que nueve funcionarios de la Embajada de Cuba fueron retirados del territorio dominicano y explicó que el caso es tratado de manera bilateral por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
SANTO DOMINGO, RD. – El presidente Luis Abinader afirmó que el Gobierno dominicano ha decidido manejar con discreción la salida de nueve funcionarios de la Embajada de Cuba, con el propósito de preservar las relaciones diplomáticas entre República Dominicana y la nación caribeña.
El mandatario se refirió al tema este miércoles durante una rueda de prensa en el Palacio Nacional, donde explicó que se trata de un asunto específico entre los gobiernos de República Dominicana y Cuba y que las gestiones correspondientes están siendo canalizadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex).
Abinader indicó que la Cancillería dominicana mantiene comunicación bilateral con las autoridades cubanas para abordar la situación a través de los canales diplomáticos establecidos.
La declaración del jefe de Estado constituye su primera intervención pública sobre la medida, adoptada el pasado 13 de agosto, mediante la cual República Dominicana dispuso la salida de nueve integrantes de la misión diplomática cubana, junto con sus familiares.
Los funcionarios recibieron un plazo de siete días para abandonar el territorio dominicano. En ese momento, las autoridades nacionales no hicieron públicas las razones específicas que motivaron la decisión.
Abinader descarta un alejamiento de Cuba
El presidente dominicano rechazó que la medida represente una política de distanciamiento general de República Dominicana respecto a Cuba o de otros países de la región.
Según explicó, la decisión responde a una situación particular que está siendo manejada directamente con el Gobierno cubano y mediante los mecanismos diplomáticos correspondientes.
“Es un asunto específico con el Gobierno cubano”, sostuvo Abinader al responder las preguntas de los periodistas.
El mandatario insistió en que la posición oficial del Gobierno dominicano busca mantener la estabilidad de las relaciones bilaterales, evitando que el caso derive en un deterioro mayor de los vínculos entre ambas naciones.
Cuba cuestionó la decisión
La medida provocó una reacción del Gobierno cubano, que rechazó la salida de sus funcionarios y acusó a las autoridades dominicanas de actuar bajo presión de Estados Unidos.
La Habana sostuvo que la decisión formaba parte de una estrategia estadounidense para incrementar el aislamiento internacional de Cuba y afectar las relaciones que la isla mantiene con otros países de la región.
El Gobierno cubano calificó la medida de injustificada y cuestionó las razones que llevaron a Santo Domingo a ordenar el retiro de los diplomáticos. Sin embargo, las autoridades cubanas tampoco han presentado elementos que demuestren que Estados Unidos haya solicitado directamente al Gobierno dominicano adoptar la decisión.
Incidentes durante los Juegos Centroamericanos
La salida de los funcionarios diplomáticos ocurrió después de una serie de incidentes registrados durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en los que estuvieron involucrados ciudadanos cubanos y organismos de seguridad dominicanos.
Una investigación de Diario Libre estableció que presuntos agentes de seguridad cubanos ingresaron a instalaciones deportivas con el objetivo de vigilar a integrantes de su propia delegación ante el temor de nuevas deserciones.
Uno de los episodios se produjo en una instalación deportiva del Parque del Este, donde militares dominicanos detectaron a ciudadanos cubanos que perseguían a deportistas que intentaban abandonar la delegación.
La investigación también señaló que algunos de esos agentes habrían utilizado uniformes correspondientes a delegaciones de otros países para desplazarse dentro de las instalaciones deportivas y acercarse a los atletas sin levantar sospechas.
No obstante, el Gobierno dominicano no ha establecido públicamente que estos acontecimientos sean la causa de la decisión de retirar a los nueve funcionarios cubanos.
La medida no supone ruptura diplomática
Aunque la salida de varios integrantes de la misión cubana representa un episodio significativo dentro de las relaciones entre Santo Domingo y La Habana, el Gobierno dominicano ha dejado claro que no se trata de una ruptura de las relaciones diplomáticas.
La Embajada de Cuba continúa funcionando en República Dominicana, mientras ambos países mantienen sus respectivos canales diplomáticos.
Para el presidente Abinader, la prioridad es que el caso sea tratado mediante las vías oficiales y que las diferencias existentes no afecten de manera permanente la relación bilateral.
La situación mantiene la atención sobre los vínculos entre República Dominicana y Cuba, en momentos en que ambos gobiernos enfrentan un escenario regional marcado por tensiones diplomáticas y por el fortalecimiento de las relaciones de Santo Domingo con Estados Unidos.
Abinader reiteró que el Gobierno dominicano continuará manejando el caso con prudencia y discreción, mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene las conversaciones correspondientes con las autoridades cubanas.


