El proyecto propone que diputados, regidores y vocales sean elegidos por mayoría simple, lo que daría mayor peso a la votación individual de cada candidato y modificaría la forma en que actualmente se distribuyen los escaños.
SANTO DOMINGO, RD. — El senador por San Juan, Félix Bautista, depositó un proyecto de ley que plantea eliminar el método D’Hondt para la elección de diputados, regidores y vocales de los distritos municipales y sustituirlo por el sistema de mayoría simple.
La propuesta busca cambiar una de las piezas centrales del sistema electoral dominicano: la forma en que los votos obtenidos por los partidos se convierten en escaños.
¿Qué hace el método D’Hondt?
El D’Hondt es una fórmula de representación proporcional. Para distribuir los puestos disponibles, se toman los votos obtenidos por cada organización política y se dividen sucesivamente entre 1, 2, 3 y otros divisores. Los cocientes más altos determinan la asignación de los escaños.
Esto significa que el candidato que individualmente obtiene más votos no necesariamente resulta electo. La cantidad de escaños que consigue su partido dentro de la circunscripción también influye en el resultado.
Ese es uno de los principales cuestionamientos al sistema. La discusión gira en torno a si debe prevalecer la representación proporcional de los partidos o el resultado individual de cada candidato.
¿Qué cambiaría?
El proyecto plantea que los candidatos sean escogidos por mayoría simple, es decir, que resulten electos quienes obtengan la mayor cantidad de votos válidos.
La iniciativa contempla modificar la Ley 20-23, Orgánica del Régimen Electoral, y derogar la Ley 157-13, relacionada con el voto preferencial y la aplicación del método D’Hondt.
La propuesta abarcaría a los diputados de las circunscripciones electorales, regidores y vocales de los distritos municipales.
El debate de fondo
Más que una modificación matemática, la propuesta abre una discusión política sobre qué debe pesar más en una elección: la representación proporcional de los partidos o la cantidad de votos obtenidos directamente por cada candidato.
Con el sistema actual, la distribución proporcional busca mantener representación de las distintas fuerzas políticas. Con la mayoría simple, el resultado estaría mucho más determinado por la votación individual de los candidatos.
La eliminación del D’Hondt podría favorecer a aspirantes con una alta votación personal, pero también plantea interrogantes sobre la representación de los partidos minoritarios que obtengan una cantidad importante de votos sin colocar a sus candidatos entre los más votados.
El proyecto apenas inicia su recorrido legislativo. Su eventual aprobación supondría un cambio significativo en la manera en que los votos se convierten en representación política en el Congreso y los gobiernos municipales.


