El uso de abejas manejadas mejora la polinización y protege la producción de alimentos ante el declive de los insectos silvestres.
Madrid, España._ Una investigación reciente ha revelado que el uso estratégico de colmenas puede convertirse en una herramienta clave para mitigar los efectos del denominado “apocalipsis de los insectos”, fenómeno que describe la alarmante disminución de las poblaciones de polinizadores en todo el mundo.
El estudio destaca que las abejas criadas y gestionadas por apicultores están contribuyendo a mantener la polinización de numerosos cultivos, compensando parcialmente la pérdida de insectos silvestres, fundamentales para la producción de frutas, hortalizas y semillas.
Los científicos atribuyen el declive de estos polinizadores a factores como el cambio climático, la degradación de los hábitats naturales, la agricultura intensiva y el uso indiscriminado de pesticidas, una combinación que amenaza directamente la seguridad alimentaria global.
Aunque las colmenas ofrecen una respuesta eficaz a corto plazo para sostener el rendimiento de las cosechas, los especialistas advierten que no sustituyen la necesidad de proteger la biodiversidad y restaurar los ecosistemas que permiten la supervivencia de las especies silvestres.
Los investigadores insistieron en que garantizar el futuro de la producción agrícola dependerá de la implementación de prácticas más sostenibles y de acciones urgentes para conservar a los polinizadores, considerados esenciales para el equilibrio ecológico y el abastecimiento de alimentos.


