La reforma busca actualizar la legislación dominicana frente a la evolución del tráfico de sustancias ilícitas, con especial atención a las drogas sintéticas. La procuradora Jenny Berenice Reynoso adelantó que una primera versión será depositada el 15 de septiembre.
Santo Domingo, R.D.– El Congreso Nacional trabaja en la elaboración de una nueva legislación sobre drogas con el propósito de actualizar el marco jurídico dominicano y fortalecer la respuesta del Estado frente a las nuevas modalidades utilizadas por las organizaciones dedicadas al tráfico de sustancias ilícitas.
La iniciativa procura adaptar las disposiciones legales a los cambios que ha experimentado el narcotráfico en los últimos años, especialmente ante el crecimiento y diversificación de las drogas sintéticas, que representan uno de los principales desafíos para las autoridades encargadas de combatir este tipo de delitos.
La procuradora general de la República, Jenny Berenice Reynoso, informó que una primera versión de la propuesta de reforma será depositada ante el Congreso Nacional el próximo 15 de septiembre, dando paso formal a la discusión de una legislación que sustituya o actualice las disposiciones actualmente vigentes.
La revisión de la normativa busca responder a una realidad en la que las organizaciones criminales han incorporado nuevas sustancias, métodos de producción, mecanismos de distribución y formas de comercialización, lo que plantea desafíos adicionales para las instituciones responsables de la persecución del narcotráfico.
Uno de los puntos que cobra especial importancia dentro del proceso de reforma es precisamente el tratamiento legal de las sustancias sintéticas, debido a que estas pueden presentar características distintas a las drogas tradicionales y evolucionar rápidamente mediante modificaciones en sus componentes químicos.
La actualización de la legislación también abre la posibilidad de fortalecer las herramientas con las que cuentan el Ministerio Público y los organismos de seguridad para investigar, perseguir y judicializar las estructuras vinculadas al tráfico de drogas.
La propuesta deberá ser sometida al análisis de los legisladores, quienes tendrán la responsabilidad de estudiar su contenido, introducir las modificaciones que consideren necesarias y determinar el alcance definitivo de la nueva normativa.
El proceso también coloca sobre la mesa la necesidad de adecuar la legislación a los cambios registrados en el mercado ilícito de sustancias, donde las redes criminales buscan constantemente nuevas formas de producción, transporte, distribución y ocultamiento.
La eventual aprobación de una nueva ley representaría una actualización importante del marco jurídico dominicano en materia de drogas, en momentos en que las autoridades procuran fortalecer las acciones contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Con el depósito de la primera versión previsto para el 15 de septiembre, comenzará una nueva etapa de discusión legislativa en torno a las herramientas legales que necesita el país para enfrentar el tráfico de sustancias ilícitas y las modalidades emergentes asociadas a las drogas sintéticas.
La iniciativa también permitirá evaluar si las disposiciones actuales responden de manera adecuada a los desafíos que plantea el narcotráfico moderno y qué cambios son necesarios para mejorar la capacidad de persecución penal y protección de la sociedad.


