Santo Domingo. El aguacate, una de las frutas más emblemáticas y abundantes de la agricultura dominicana, ha sido destacado por especialistas en nutrición y pediatría como uno de los mejores alimentos para iniciar la alimentación complementaria de los bebés mediante el método conocido como Baby-Led Weaning (BLW).
La recomendación cobra especial relevancia en República Dominicana, donde la producción nacional de aguacate, gracias a variedades injertas adaptadas a diferentes temporadas, permite disponer de esta fruta prácticamente durante todo el año, convirtiéndola en una opción accesible y nutritiva para miles de familias.
De acuerdo con especialistas consultados por medios internacionales, el aguacate ofrece una textura suave y fácil de manipular, ideal para que los bebés, a partir de los seis meses de edad y bajo supervisión adulta, comiencen a explorar nuevos alimentos por sí mismos. Además, aporta grasas saludables esenciales para el desarrollo cerebral, fibra, potasio, vitamina E y folatos.
El método BLW promueve que el niño participe activamente en la alimentación, tomando los alimentos con sus manos y regulando la cantidad que desea ingerir. Expertos señalan que esta práctica puede favorecer una relación más saludable con la comida, mejorar la aceptación de sabores y texturas y respetar las señales naturales de hambre y saciedad del bebé.
En el contexto dominicano, el aguacate representa una alternativa nutritiva y de producción local frente a alimentos procesados o importados. Su versatilidad permite ofrecerlo en tiras o bastones blandos, adaptados al agarre del bebé, siempre siguiendo las recomendaciones del pediatra y manteniendo una supervisión constante durante las comidas.
Aunque los especialistas recuerdan que no existe un único alimento “perfecto” para iniciar la alimentación complementaria, coinciden en que el aguacate reúne características nutricionales y de seguridad que lo convierten en un excelente aliado en esta etapa del crecimiento.
Con una tradición agrícola que ha posicionado al país entre los principales productores de aguacate de la región, República Dominicana encuentra en este fruto no solo un símbolo de identidad y riqueza del campo, sino también un recurso valioso para contribuir a una infancia mejor alimentada.


