La obra de la artista dominicana Maribel Veras fue inaugurada por la Embajada de Alemania y permanecerá de manera permanente en Puerto Plata como símbolo de amistad, encuentro y conexión entre dos culturas.
Puerto Plata, República Dominicana. — Hay puentes que se construyen con acero y concreto. Otros nacen de la historia, de la cultura y de los vínculos que, con el paso del tiempo, acercan a pueblos separados por miles de kilómetros.
Desde ahora, Puerto Plata tiene uno de esos puentes.
La Embajada de la República Federal de Alemania inauguró en esta ciudad “El Puente”, un nuevo Buddy Bear que permanecerá de manera permanente como símbolo de los lazos entre Alemania y la República Dominicana.
La escultura fue creada por la artista dominicana Maribel Veras y resultó uno de los dos diseños ganadores de la convocatoria Buddy Bear 2026, realizada por la Embajada de Alemania para incorporar una identidad dominicana a dos nuevas esculturas.

El acto de inauguración reunió a la embajadora de Alemania, Maike Friedrichsen; la vicealcaldesa de Puerto Plata, Kenya de León de Desangles; autoridades locales, representantes del sector privado e invitados especiales. Durante la ceremonia, monseñor Julio César Corniel Amaro, obispo de la Diócesis de Puerto Plata, impartió la bendición a la obra.
Un puente que nace del arte
Para Friedrichsen, la llegada de la escultura a Puerto Plata representa mucho más que la instalación de una pieza artística.
“Aunque Alemania y la República Dominicana estén separadas por miles de kilómetros, son muchos los puentes que hemos construido entre nuestros dos países y nuestras sociedades. Desde hoy, ‘El Puente’ será uno de ellos”, expresó la embajadora.
La frase resume el espíritu de una obra concebida precisamente para representar aquello que no puede medirse en kilómetros: la cercanía construida entre dos pueblos a través de sus relaciones culturales, sociales y humanas.
En su propuesta “BRÜCKE / PUENTE”, Maribel Veras transformó el Buddy Bear en una representación de esa unión.
El diseño incorpora un árbol cuyas raíces, tronco y ramas evocan la historia compartida, la fortaleza de los vínculos existentes y la posibilidad de continuar creciendo juntos.
La artista dominicana cuenta con una trayectoria que incluye exposiciones en República Dominicana y en países como Puerto Rico, Francia, Canadá e Italia, además de su participación en proyectos relacionados con la promoción y desarrollo de las artes visuales dominicanas.
De Berlín a Puerto Plata
La historia de los Buddy Bears comenzó en Berlín en 2001, cuando esculturas de osos de tamaño natural, intervenidas por distintos artistas, fueron colocadas en calles y plazas de la capital alemana como parte de una iniciativa de arte urbano.
El oso no fue escogido al azar. Es el animal emblemático de Berlín y uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
La iniciativa creció y cruzó fronteras. Con el proyecto internacional United Buddy Bears, las esculturas comenzaron a recorrer distintos países llevando consigo un mensaje de tolerancia, entendimiento entre los pueblos y convivencia pacífica.
Con el paso de los años, los coloridos osos también se convirtieron en una expresión de una Alemania abierta al mundo.
La República Dominicana ya formaba parte de ese recorrido. Buddy Bears pueden encontrarse en Santiago de los Caballeros, el Malecón de Santo Domingo y el Centro Domínico-Alemán, en la Zona Colonial.
Ahora Puerto Plata se incorpora a esa ruta con una escultura que, además de su valor artístico, busca contar una historia propia.
Una ciudad acostumbrada a recibir al mundo
La ubicación de “El Puente” adquiere un significado particular en Puerto Plata, una ciudad cuya historia ha estado estrechamente vinculada al mar, al comercio, al turismo y al encuentro de culturas.

La vicealcaldesa Kenya de León de Desangles destacó precisamente esa condición de la ciudad.
“Puerto Plata es una ciudad que históricamente ha sabido recibir al mundo. Nuestro puerto, nuestro mar y nuestra vocación turística nos han convertido en un punto de encuentro entre culturas”, señaló.
Desde esa perspectiva, la obra encuentra en Puerto Plata un escenario coherente con su propio mensaje: un lugar donde las distancias se reducen y las culturas encuentran espacios para encontrarse.
Una historia de conexión que también lleva sello dominicano-alemán
La instalación de “El Puente” fue posible mediante la colaboración de la Alcaldía de Puerto Plata y el respaldo de Marítima Dominicana (MARDOM), empresa con más de cinco décadas de trayectoria en el sector marítimo y logístico.
La participación de MARDOM añade otra capa a la historia.
La empresa fue fundada en 1971 por el alemán Karsten Hermann Windeler, junto al empresario dominicano Gustavo A. Tavares Espaillat, con una visión orientada a conectar a la República Dominicana con el resto del mundo.
Décadas después, esa idea de conexión vuelve a aparecer, esta vez convertida en arte.
Un árbol pintado sobre la figura de un oso. Una escultura instalada en una ciudad abierta al mar. Una obra nacida de manos dominicanas y concebida para representar una relación entre dos países.
Un nuevo punto de encuentro
Con su instalación permanente, “El Puente” aspira a convertirse en un punto de encuentro para los puertoplateños y para quienes llegan a la ciudad.
Pero, sobre todo, queda como una imagen visible de una relación que continúa construyéndose.
Porque algunos puentes permiten cruzar de un lugar a otro.
Y otros sirven para recordar que, incluso cuando existen miles de kilómetros de distancia, dos pueblos pueden encontrarse en el mismo lugar.
Desde hoy, “El Puente” tiene su hogar en Puerto Plata.


