Una innovadora técnica quirúrgica está abriendo una nueva vía en la lucha contra el alzhéimer, una enfermedad que durante décadas ha carecido de tratamientos capaces de modificar significativamente su evolución. Especialistas del Hospital Germans Trias i Pujol, en Badalona, España, desarrollan el primer ensayo clínico en Europa y América para evaluar si una intervención puede ralentizar el deterioro cognitivo en pacientes diagnosticados en fases tempranas.
El procedimiento, denominado derivación linfaticovenosa cervical, consiste en realizar una microcirugía en el cuello para conectar vasos linfáticos con pequeñas venas, con el objetivo de mejorar la eliminación de proteínas tóxicas como la beta amiloide y la proteína TAU, asociadas a la neurodegeneración característica del alzhéimer.
Aunque la técnica ya se utiliza en otros tratamientos, como el linfedema, su aplicación contra esta enfermedad neurodegenerativa continúa siendo experimental. El estudio contempla la participación de una decena de pacientes y busca determinar, en una primera fase, si el procedimiento es seguro antes de evaluar su verdadera eficacia para detener o ralentizar el avance del daño cerebral.
Dos personas ya han sido intervenidas. Familiares de uno de los pacientes aseguran haber observado una mejoría en su comunicación, estado de ánimo y disposición para realizar actividades cotidianas. Sin embargo, los investigadores insisten en que estos resultados preliminares no permiten concluir que la cirugía funcione y advierten que serán necesarios más estudios y un seguimiento prolongado.
Pese a la cautela científica, este ensayo representa una nueva esperanza para millones de familias afectadas por una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de demencia en el mundo. Lo que hoy se prueba como una posibilidad experimental podría, en el futuro, convertirse en una herramienta más para cambiar el curso del alzhéimer.


