Un estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California ha revelado que la composición química de los sabores utilizados en los cigarrillos electrónicos y el diseño técnico de estos dispositivos pueden influir en la frecuencia de consumo y representar riesgos significativos para la salud.
Los investigadores señalaron que el vapeo está relacionado con cambios en la expresión de genes vinculados a diversas enfermedades, lo que constituye una señal temprana de daño biológico en el organismo. Según los hallazgos, estas alteraciones genéticas guardan similitud con las observadas en fumadores de tabaco tradicional y están asociadas con el desarrollo de cáncer, así como de afecciones cardiovasculares y pulmonares.
Los científicos explicaron que, aunque los cigarrillos electrónicos son productos relativamente recientes y todavía se estudian sus efectos a largo plazo, existen evidencias suficientes para considerar que podrían tener consecuencias graves para la salud con el paso de los años.
Asimismo, advirtieron que muchas enfermedades crónicas relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas pueden tardar décadas en manifestarse, por lo que los efectos reales del vapeo podrían no conocerse completamente hasta dentro de varios años.
Los resultados del estudio refuerzan los llamados de especialistas y organismos de salud para continuar investigando el impacto de los cigarrillos electrónicos y promover una mayor conciencia sobre los posibles riesgos asociados a su consumo.


