El centro, que alberga a decenas de adultos mayores, continúa pendiente de una intervención anunciada por el presidente Luis Abinader para mejorar las condiciones de movilidad de sus residentes.
El geriátrico Carl Georg continúa a la espera de la ejecución de una obra anunciada por el presidente Luis Abinader para mejorar las condiciones de sus instalaciones y facilitar el desplazamiento de los adultos mayores que permanecen en el centro.
La obra forma parte de un compromiso anunciado por el mandatario, pero hasta el momento los residentes continúan esperando su materialización.
Una obra pendiente
La intervención prevista tiene como objetivo contribuir a mejorar las condiciones físicas del centro y facilitar el desplazamiento de los adultos mayores, muchos de los cuales presentan limitaciones propias de la edad y requieren espacios adaptados a sus necesidades.
El retraso mantiene vigente la necesidad de conocer el estado actual del proyecto, las instituciones responsables de su ejecución y el cronograma previsto para su terminación.
La situación también vuelve a colocar la atención sobre las condiciones de los centros destinados a la atención de adultos mayores y sobre el seguimiento que reciben los compromisos asumidos por las autoridades en esta área.
Atención a los adultos mayores
Los envejecientes constituyen uno de los grupos que requieren mayores niveles de atención dentro de las políticas sociales y sanitarias del Estado, especialmente aquellos que permanecen en centros de cuidado permanente.
En ese contexto, las condiciones de infraestructura adquieren importancia debido a las necesidades de movilidad, seguridad y accesibilidad de los residentes.
El Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE), como organismo responsable de promover y ejecutar políticas dirigidas a las personas mayores, tiene entre sus funciones la protección y atención de esta población, así como la supervisión de centros que ofrecen servicios a los adultos mayores.
La situación del geriátrico Carl Georg plantea, por tanto, la necesidad de determinar el nivel de avance de la intervención anunciada y las acciones que se han desarrollado desde que fue presentada.
Una promesa pendiente de ejecución
Mientras el proyecto continúa sin concretarse, los residentes del geriátrico permanecen en las instalaciones actuales, a la espera de las mejoras anunciadas.
El caso pone de manifiesto la importancia del seguimiento a las obras y programas dirigidos a los adultos mayores, particularmente cuando se trata de personas que dependen de estas instituciones para recibir alojamiento, alimentación y cuidados.
La ejecución de la obra permitiría atender una necesidad específica del centro y mejorar las condiciones de movilidad de sus residentes.
Hasta que esto ocurra, el geriátrico Carl Georg continúa esperando que el compromiso anunciado se traduzca en una intervención concreta.


