La embarcación fue localizada al noroeste de Aguadilla, con 77 personas a bordo, entre ellas 73 dominicanos y cuatro haitianos. Las autoridades advirtieron sobre el alto riesgo de estos viajes clandestinos por el Pasaje de Mona.
SAN JUAN, PUERTO RICO. – Un total de 75 migrantes fueron repatriados a República Dominicana luego de ser interceptados por la Guardia Costera de Estados Unidos cuando intentaban llegar de manera irregular a Puerto Rico a bordo de una embarcación improvisada y gravemente sobrecargada.
El operativo se produjo en aguas del Pasaje de Mona, frente a la costa oeste de Puerto Rico, después de que las autoridades detectaran una embarcación considerada inestable y no apta para la navegación.
En total, los equipos de rescate lograron poner a salvo a 77 personas que viajaban en la precaria embarcación. De acuerdo con las autoridades, el grupo estaba compuesto por 73 dominicanos y cuatro haitianos, entre ellos 65 hombres y ocho mujeres.
La embarcación fue detectada al noroeste de Aguadilla
El aviso inicial fue recibido por los operadores del Sector San Juan de la Guardia Costera, luego de que la tripulación de una aeronave de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) detectara la embarcación al noroeste de Aguadilla, en el oeste de Puerto Rico.
Ante la situación, la Guardia Costera movilizó el buque Joseph Doyle para interceptar la embarcación, mientras un helicóptero MH-60T Jayhawk despegó desde la Base Aérea de Borinquen para apoyar las labores de búsqueda y rescate.
Los equipos estadounidenses lograron interceptar la embarcación y trasladar de manera segura a sus ocupantes, evitando lo que pudo convertirse en una tragedia marítima.
Autoridades advierten sobre el peligro de las travesías clandestinas
El comandante Matthew Pinhey, del buque Joseph Doyle, explicó que la rápida intervención de las autoridades fue determinante debido a las condiciones de la embarcación.
Según el oficial, el bote se encontraba gravemente sobrecargado, era inestable y no estaba preparado para navegar en condiciones seguras, por lo que existía un riesgo considerable de que volcara.
Pinhey destacó que la coordinación entre la Guardia Costera y las agencias colaboradoras permitió rescatar a las personas antes de que ocurriera una emergencia mayor.
“No se hagan a la mar”
Tras el operativo, el comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del Sector de San Juan, lanzó una advertencia directa a quienes contemplen realizar este tipo de travesías.
El funcionario exhortó a las personas a no emprender viajes marítimos ilegales, debido a que suelen realizarse en embarcaciones improvisadas, sobrecargadas y sin equipos adecuados de salvamento.
Las autoridades estadounidenses también recordaron que quienes sean sorprendidos participando en este tipo de viajes pueden enfrentar procesos judiciales o la repatriación inmediata.
El Pasaje de Mona, una ruta de alto riesgo
El Pasaje de Mona, que separa a República Dominicana de Puerto Rico, es utilizado con frecuencia por personas que intentan llegar clandestinamente al territorio puertorriqueño.
Sin embargo, las condiciones marítimas y las características de las embarcaciones utilizadas convierten estas travesías en operaciones de alto riesgo, especialmente cuando los pasajeros viajan en botes sin condiciones adecuadas de seguridad.
El reciente operativo vuelve a poner sobre la mesa los peligros asociados a los viajes clandestinos por esta zona del Caribe y la necesidad de extremar las medidas de prevención para evitar pérdidas humanas.
Las autoridades estadounidenses reiteraron su llamado a no utilizar estas rutas irregulares y advirtieron que continuarán vigilando las aguas cercanas a Puerto Rico para detectar e interceptar embarcaciones que intenten realizar este tipo de travesías.


