El exviceministro de Educación, Luis De León, cuestionó los resultados de República Dominicana en las pruebas PISA y advirtió que fusionar los ministerios de Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología sería un “desatino” que afectaría al sistema educativo nacional.
SANTO DOMINGO.– El exviceministro de Educación y dirigente político Luis De León rechazó una eventual fusión entre el Ministerio de Educación (MINERD) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), al considerar que ambas instituciones tienen competencias, poblaciones estudiantiles y objetivos profesionales completamente diferentes.
De León sostuvo que el Ministerio de Educación, responsable de la enseñanza preuniversitaria, atraviesa actualmente una situación compleja, por lo que consideró una imprudencia plantear su integración con la institución encargada de la educación superior, la ciencia y la tecnología.
“Claro que no. Es un desatino pensar en la fusión de los ministerios”, afirmó De León al ser cuestionado sobre si respaldaría esa propuesta en caso de llegar a la Presidencia de la República.
El exfuncionario explicó que el sistema educativo preuniversitario atiende principalmente a niños y adolescentes, mientras que el sistema de educación superior está dirigido fundamentalmente a jóvenes y adultos, lo que implica enfoques, metodologías y necesidades distintas.
A su juicio, unir ambas instituciones podría provocar una pérdida de especialización y dificultar la implementación de políticas públicas adaptadas a las diferentes etapas de formación.
Cuestiona resultados de las pruebas PISA
Durante sus declaraciones, De León también cuestionó el desempeño de República Dominicana en las pruebas internacionales PISA y manifestó preocupación por los resultados obtenidos por los estudiantes dominicanos.
El dirigente señaló que el país registró un descenso de ocho puntos en lectoescritura, mientras que apenas logró aumentar un punto en matemáticas, situación que, según afirmó, mantiene a República Dominicana entre los países más rezagados de la región.
De León cuestionó además el nivel de aprovechamiento que, a su entender, tiene para el sistema educativo nacional la inversión realizada para participar en estas evaluaciones internacionales.
El exviceministro planteó que las pruebas PISA evalúan determinados conjuntos de conocimientos y competencias, pero sostuvo que sus resultados no necesariamente reflejan de manera completa los saberes y las condiciones particulares del sistema educativo dominicano.
En ese sentido, consideró que la participación en las evaluaciones internacionales debe estar acompañada de políticas concretas que permitan utilizar sus resultados para corregir las deficiencias identificadas.
Advierte sobre una crisis educativa
De León afirmó que el Ministerio de Educación atraviesa una “crisis extraordinaria”, por lo que consideró que concentrar los esfuerzos en una reorganización institucional no constituye una respuesta adecuada a los principales problemas que enfrenta el sistema.
Según su planteamiento, las autoridades deberían priorizar la calidad de los aprendizajes, la formación de los estudiantes y la solución de las dificultades que afectan a las comunidades educativas.
También sostuvo que la educación debe ser concebida como una herramienta fundamental para el desarrollo social y económico del país y no únicamente como una estructura administrativa del Estado.
Crítica al Gobierno
El exviceministro aprovechó sus declaraciones para cuestionar las políticas del actual Gobierno, al que acusó de impulsar lo que calificó como “un retroceso” en materia educativa.
De León afirmó que las decisiones gubernamentales, según su valoración, no estarían colocando en el centro de las políticas públicas a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Sostuvo que las políticas educativas deben beneficiar especialmente a las familias y comunidades de menores ingresos, así como a los sectores de clase media que dependen de un sistema público de educación eficiente para mejorar sus oportunidades.
“El Gobierno del retroceso” es como definió De León a la actual administración al referirse a lo que considera una orientación de las políticas públicas favorable a sectores económicamente poderosos.
Llama a replantear las prioridades
El dirigente político consideró que el debate nacional debe concentrarse en cómo mejorar efectivamente la calidad de la educación y elevar el rendimiento de los estudiantes, en lugar de limitarse a discutir una eventual reorganización de los ministerios.
A su juicio, los resultados de las pruebas internacionales deben servir como una señal de alerta para las autoridades y como punto de partida para adoptar medidas capaces de producir mejoras sostenibles en áreas fundamentales como la comprensión lectora, la escritura y las matemáticas.
De León defendió la necesidad de mantener diferenciadas las estructuras responsables de la educación preuniversitaria y superior, al considerar que cada una requiere políticas y estrategias especializadas.
El debate sobre una posible fusión del MINERD y el MESCyT continúa generando posiciones encontradas, debido al impacto que una decisión de esa naturaleza tendría sobre estudiantes, docentes, universidades, centros educativos y las políticas nacionales de formación.
Para Luis De León, cualquier reforma educativa debe partir de las necesidades reales de los estudiantes y garantizar que los recursos destinados al sector se traduzcan en mejores aprendizajes y mayores oportunidades para la población dominicana.


