Después de meses de escalada militar, amenazas cruzadas y una región al borde de un conflicto de mayor escala, Estados Unidos e Irán parecen acercarse a un punto de inflexión. Diversas fuentes diplomáticas aseguran que un acuerdo preliminar podría concretarse en las próximas horas, aunque persisten señales contradictorias que invitan a la cautela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en que la firma de una tregua es inminente y que, de concretarse, el estratégico estrecho de Ormuz reabrirá “de inmediato”, un movimiento con impacto directo sobre el comercio energético mundial.
Sin embargo, desde Teherán el mensaje ha sido más prudente. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que aún no existe una decisión definitiva ni una fecha cerrada para la firma del memorando, pese a reconocer avances significativos en las negociaciones.
Una paz negociada desde el desgaste
El posible entendimiento llega tras meses de enfrentamientos que alteraron el equilibrio de Oriente Medio, elevaron el precio del petróleo y reactivaron el temor a una guerra regional abierta. ¿Paz inminente o diplomacia bajo presión? El acuerdo entre Irán y EE.UU. entra en horas decisivas


