Santo Domingo. Aunque durante mayo se registró una reducción en los precios de algunos alimentos, el transporte fue el principal responsable de las presiones inflacionarias, reflejando que el alivio en ciertos productos de la canasta básica aún no se traduce en un respiro para las familias dominicanas.
Los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) muestran que la baja en algunos alimentos fue superada por el aumento de los costos asociados al transporte, un componente que impacta directamente el presupuesto de millones de hogares.
El comportamiento de este renglón evidencia cómo el encarecimiento de la movilidad termina afectando el gasto diario de la población, especialmente de quienes dependen del transporte público para acudir a sus lugares de trabajo, estudio o realizar actividades esenciales.
Aunque las autoridades resaltan la moderación de la inflación, el incremento de los costos de transporte mantiene la presión sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos, que continúan enfrentando mayores gastos en su vida cotidiana.
La situación pone de relieve uno de los principales desafíos económicos del país: que la estabilidad reflejada en los indicadores oficiales se convierta en una mejora real y perceptible para el bolsillo de la población.


