Especialistas de la Escuela de Psicología advierten que el uso excesivo de herramientas como ChatGPT puede debilitar el pensamiento crítico, limitar la investigación académica y reducir la capacidad de los jóvenes para desarrollar ideas propias y aprender de manera autónoma.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a través de su Escuela de Psicología, advirtió sobre los riesgos que puede representar el uso excesivo de la inteligencia artificial (IA) en la formación de los estudiantes universitarios, especialmente cuando estas herramientas tecnológicas sustituyen el razonamiento personal, la investigación y el esfuerzo intelectual necesarios para alcanzar un aprendizaje significativo.
La advertencia fue planteada durante el panel titulado “De Skinner a ChatGPT: Conducta, Aprendizaje y Dependencia de la IA en estudiantes universitarios”, celebrado en el Paraninfo de la Facultad de Humanidades de la academia estatal, donde especialistas analizaron la influencia de estas tecnologías en los procesos cognitivos, la conducta y los hábitos de estudio de los jóvenes.
Durante el encuentro se abordó la preocupación por la creciente dependencia de herramientas capaces de generar textos, resumir documentos, responder preguntas y desarrollar contenidos académicos en cuestión de segundos. Aunque estas funciones pueden facilitar determinadas tareas, su utilización indiscriminada también podría reducir las oportunidades de que los estudiantes ejerciten sus propias capacidades intelectuales.
Uno de los principales aspectos analizados fue el impacto que puede tener esta dependencia en el desarrollo del pensamiento crítico, una competencia fundamental para evaluar información, identificar contradicciones, contrastar fuentes y construir conclusiones fundamentadas. Cuando el estudiante acepta automáticamente las respuestas producidas por un sistema de inteligencia artificial, sin examinarlas ni cuestionarlas, corre el riesgo de convertirse en un receptor pasivo de información, en lugar de participar activamente en la construcción del conocimiento.
Asimismo, se puso de relieve la importancia de preservar la investigación como parte esencial de la formación universitaria. La búsqueda de fuentes confiables, la lectura, el análisis de documentos y la comparación de diferentes perspectivas permiten desarrollar habilidades que no se adquieren necesariamente mediante la obtención inmediata de una respuesta automatizada.
En ese contexto, el uso de la IA plantea un desafío para la educación superior: aprovechar las ventajas de la innovación tecnológica sin permitir que estas herramientas desplacen los procesos de reflexión, interpretación y elaboración intelectual que deben acompañar la preparación de los futuros profesionales.
El desafío de aprender en la era de ChatGPT
La discusión también puso sobre la mesa la importancia del aprendizaje autónomo, entendido como la capacidad de los estudiantes para organizar sus estudios, identificar sus dificultades, buscar información, resolver problemas y construir conocimientos con independencia.
La dependencia excesiva de sistemas de inteligencia artificial podría debilitar estos hábitos cuando los universitarios recurren a ellos para resolver prácticamente todas sus asignaciones, elaborar trabajos completos o responder preguntas sin realizar un análisis propio. Esta práctica puede generar una apariencia de dominio de los contenidos sin garantizar que el estudiante haya comprendido realmente lo que presenta.
No obstante, el debate sobre la IA en las universidades no implica desconocer sus posibilidades educativas. Estas herramientas pueden servir como apoyo para aclarar conceptos complejos, organizar ideas, explorar diferentes enfoques y complementar la investigación, siempre que su utilización esté acompañada de verificación, criterio propio y responsabilidad académica.
El punto central radica en establecer una relación equilibrada entre la tecnología y las capacidades humanas, de manera que la inteligencia artificial funcione como un recurso complementario y no como un sustituto del pensamiento, la creatividad y el esfuerzo personal.
Una reflexión para la educación superior
El panel organizado en la Facultad de Humanidades de la UASD plantea una reflexión sobre la necesidad de fortalecer las estrategias educativas frente a los cambios que introduce la inteligencia artificial en las aulas universitarias.
El reto para estudiantes y docentes consiste en promover un uso consciente de estas herramientas, fomentar la evaluación crítica de sus respuestas y mantener la investigación, la lectura y la argumentación como pilares de la formación académica.
En una época en la que obtener información resulta cada vez más sencillo, la capacidad de interpretarla, comprobarla y convertirla en conocimiento propio adquiere una importancia decisiva.
La discusión deja planteada una cuestión fundamental para la universidad contemporánea: cómo incorporar los avances de la inteligencia artificial sin comprometer la autonomía intelectual de los estudiantes ni la calidad de su aprendizaje.
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