La medida busca aumentar la recaudación y desincentivar el consumo, pero genera interrogantes sobre su impacto en los bolsillos de los consumidores y el posible auge del mercado informal.
Santo Domingo, R.D. – Los usuarios de cigarrillos electrónicos y vapeadores deberán prepararse para pagar más. La nueva legislación establece un impuesto del 55 % a estos productos, una decisión que elevará de manera considerable sus precios en República Dominicana.
Las autoridades sostienen que el gravamen responde a criterios de salud pública y a la necesidad de fortalecer los ingresos del Estado. Sin embargo, la medida también pone sobre la mesa un debate de fondo: hasta qué punto un incremento tributario de esta magnitud reducirá el consumo o, por el contrario, incentivará el comercio ilícito.
El nuevo impuesto llega en un contexto marcado por el aumento del costo de la vida y mayores presiones sobre el gasto de los hogares. Para muchos consumidores, el vapeo representa una alternativa al cigarrillo tradicional, mientras que para comerciantes y especialistas del sector, la carga impositiva podría afectar la actividad formal y abrir espacios al contrabando y la informalidad.
Más allá de la discusión sanitaria, la decisión refleja una tendencia creciente de recurrir a impuestos sobre productos de consumo para incrementar la recaudación pública, trasladando el costo final directamente al ciudadano. En este caso, quienes usan vapeadores serán los primeros en sentir el impacto en sus bolsillos.


