Especialistas en salud animal explican que la visión canina está adaptada a la supervivencia y no a percibir la amplia gama de colores que distinguen las personas.
SANTO DOMINGO, República Dominicana.– Durante años se creyó que los perros veían el mundo únicamente en blanco y negro. Sin embargo, especialistas en salud animal coinciden en que esta es una de las creencias más extendidas y equivocadas sobre las mascotas. La evidencia científica demuestra que los canes sí distinguen colores, aunque de una forma muy diferente a la visión humana.
Los expertos explican que los perros poseen una visión dicromática, es decir, cuentan con dos tipos de células receptoras del color en la retina, mientras que los seres humanos tienen tres. Esta diferencia les permite identificar con mayor facilidad los tonos azules y amarillos, pero les dificulta distinguir colores como el rojo, el verde y el naranja, que suelen percibir como tonalidades grisáceas o marrones.
Los tratadistas de la salud animal también señalan que la evolución dotó a los perros de otras capacidades visuales más importantes para su supervivencia. Su visión está mejor adaptada para detectar movimientos rápidos y desenvolverse en ambientes con poca iluminación, cualidades que históricamente favorecieron la caza y la orientación durante el amanecer y el anochecer.
Estas características tienen implicaciones prácticas para quienes conviven con mascotas. Veterinarios recomiendan utilizar juguetes de colores azules o amarillos durante el entrenamiento o el juego, ya que resultan mucho más visibles para los perros que los objetos rojos o verdes, especialmente sobre superficies como el césped.
Los especialistas insisten en que conocer cómo perciben el mundo los animales permite mejorar su bienestar, fortalecer la interacción con sus propietarios y desmontar mitos que aún persisten sobre la visión y el comportamiento de los perros.


