Lo que comenzó como una solución para reducir los costos de mantenimiento de un parque fotovoltaico terminó convirtiéndose en un experimento científico que podría marcar el futuro de la agrovoltaica: producir energía limpia mientras se protege la biodiversidad.
Santo Domingo.– La transición hacia las energías renovables sigue sorprendiendo con soluciones que, lejos de depender exclusivamente de la alta tecnología, recuperan prácticas ancestrales. En Polonia, Volkswagen decidió sustituir la maquinaria utilizada para cortar la vegetación de su parque solar por un rebaño de 100 ovejas, una iniciativa que hoy es observada por científicos como un modelo de producción sostenible.
El proyecto se desarrolla en la planta de Volkswagen en Poznań, donde más de 31,000 paneles solares, distribuidos en una instalación de 18.3 megavatios,generan suficiente electricidad para cubrir toda la demanda de la fábrica en los días más soleados y aproximadamente el 25 % de su consumo eléctrico anual.
La presencia de las ovejas responde a un problema común en los parques fotovoltaicos: el crecimiento constante de la vegetación bajo los paneles. En lugar de utilizar cortacéspedes o maquinaria pesada —que implica consumo de combustible, emisiones y riesgo para la infraestructura eléctrica—, los animales mantienen el terreno limpio de forma natural, reduciendo costos operativos y el impacto ambiental.
Pero los beneficios van mucho más allá del ahorro económico.
Investigadores de la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań estudian cómo el pastoreo influye en la biodiversidad, la calidad del suelo, el microclima y el bienestar animal. Los primeros resultados indican que las ovejas se adaptaron rápidamente al entorno, aprovechan la sombra de los paneles durante las horas de mayor calor y favorecen la presencia de insectos y otras especies, convirtiendo el parque solar en un ecosistema más diverso.
La iniciativa forma parte de un modelo conocido como agrovoltaica, un sistema que combina la producción de electricidad con actividades agrícolas o ganaderas sobre el mismo terreno. Diversos estudios científicos sostienen que este enfoque puede aumentar la eficiencia del uso del suelo al permitir que la generación de energía y la producción agropecuaria convivan en un mismo espacio, reduciendo la presión sobre nuevas áreas agrícolas.
El caso de Volkswagen no es aislado. La empresa también implementó un modelo similar en su planta de Chattanooga, Tennessee, donde un rebaño ayuda al mantenimiento de una granja solar de 33,600 paneles, consolidando una estrategia que busca integrar la descarbonización industrial con la conservación ambiental.
En momentos en que la inteligencia artificial, la automatización y la robótica dominan el debate sobre la innovación, el fabricante alemán demuestra que algunas de las soluciones más eficientes pueden encontrarse en la propia naturaleza.
Mientras muchos buscan desarrollar máquinas cada vez más complejas, Volkswagen encontró en un centenar de ovejas una herramienta capaz de reducir emisiones, proteger la infraestructura, fomentar la biodiversidad y hacer más sostenible la producción de energía limpia, una fórmula que podría inspirar a industrias de todo el mundo en la búsqueda de modelos energéticos más resilientes.


