La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, emitió dos órdenes ejecutivas para enfrentar la creciente crisis hídrica que afecta a la isla, donde cerca del 25 % del territorio presenta condiciones de sequía severa y otro 36 % enfrenta sequía moderada. Las medidas incluyen la declaración de un estado de emergencia por el uso del agua, la activación de la Guardia Nacional y la implementación de un plan integral para garantizar el abastecimiento del recurso y mitigar los efectos de la escasez.
San Juan, Puerto Rico. – El Gobierno de Puerto Rico declaró el estado de emergencia debido a la grave situación provocada por la sequía que afecta gran parte del territorio, una medida que busca reforzar la protección y administración de los recursos hídricos ante la disminución de los niveles en los principales embalses de la isla.
La gobernadora Jenniffer González firmó dos órdenes ejecutivas con las que, además de declarar la emergencia por el uso del agua, autorizó la activación de la Guardia Nacional para apoyar las labores de respuesta y coordinación de las agencias gubernamentales encargadas de atender la crisis.
De acuerdo con las autoridades, aproximadamente un 25 % del territorio puertorriqueño se encuentra bajo condiciones de sequía severa, mientras que otro 36 % registra sequía moderada, una situación que ha reducido considerablemente la disponibilidad de agua en los embalses que abastecen a miles de residentes.
Como parte de las acciones adoptadas, el Gobierno estableció medidas especiales para la conservación y administración del recurso hídrico, con el objetivo de garantizar el suministro de agua potable, proteger las reservas existentes y minimizar el impacto sobre las comunidades, la agricultura y otros sectores productivos.
Las órdenes ejecutivas también contemplan la implementación de un plan de acción integral que permitirá coordinar esfuerzos entre distintas dependencias gubernamentales para monitorear los niveles de los embalses, promover el uso responsable del agua y responder con mayor rapidez ante cualquier deterioro de la situación.
Las autoridades hicieron un llamado a la población a adoptar medidas de ahorro y consumo responsable del agua, advirtiendo que las condiciones climáticas podrían mantenerse durante las próximas semanas si no se registran lluvias significativas.
La sequía representa uno de los principales desafíos ambientales que enfrenta Puerto Rico en la actualidad, debido a su impacto sobre el abastecimiento de agua potable, la producción agrícola y la estabilidad de los ecosistemas. El Gobierno aseguró que continuará evaluando la evolución de la emergencia y no descarta adoptar nuevas medidas si las condiciones continúan agravándose.


