La organización agropecuaria sostiene que el arroz trasciende su condición de producto comercial por su importancia en la alimentación de los dominicanos y su aporte a la producción nacional. Advierte que un aumento de las importaciones podría generar presión sobre los productores locales.
SANTO DOMINGO, RD. — La Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) llamó a prestar especial atención a la situación de la Confenagroy consideró que el arroz no debe ser tratado únicamente como una mercancía dentro de las relaciones comerciales.
La organización argumentó que este cereal tiene una importancia estratégica para la República Dominicana debido a su presencia en la alimentación diaria de la población y al peso que representa dentro de la producción agropecuaria nacional.
Ante este escenario, Confenagro planteó la necesidad de mantener mecanismos que permitan proteger la producción nacional de arroz frente al impacto que podrían generar las importaciones, especialmente si estas ingresan al mercado en cantidades capaces de presionar los precios internos y afectar la capacidad de los productores locales.
Un producto considerado estratégico
Para Confenagro, la discusión sobre el arroz debe ir más allá de los precios y las condiciones del mercado, debido a que se trata de uno de los alimentos de mayor importancia dentro de la dieta de los dominicanos.
La organización sostiene que cualquier decisión relacionada con las importaciones debe tomar en cuenta la capacidad productiva del país y las consecuencias que podría tener para miles de productores, trabajadores y familias que dependen directa o indirectamente de la actividad arrocera.
En ese sentido, considera necesario buscar un equilibrio entre el abastecimiento del mercado y la protección de quienes producen el cereal en territorio dominicano.
Preocupación por las importaciones
La posición de Confenagro surge en medio del debate sobre el impacto que podrían tener las importaciones de arroz sobre el mercado nacional.
La entidad agropecuaria advierte que la entrada de mayores volúmenes del producto podría generar presión sobre los precios que reciben los productores dominicanos, particularmente si el arroz importado llega en condiciones que le permitan competir de manera desfavorable para la producción local.
Según el planteamiento de la organización, una eventual afectación de los productores podría tener consecuencias que trasciendan el sector agrícola y repercutan sobre la estabilidad de la producción nacional.
Producción y seguridad alimentaria
Confenagro vincula la protección del sector arrocero con la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria del país.
La organización entiende que mantener una producción nacional sólida permite reducir la dependencia de los mercados internacionales y ofrecer mayor capacidad de respuesta ante eventuales interrupciones en las cadenas de suministro, aumentos de precios internacionales o dificultades para acceder al producto desde el exterior.
Por ello, plantea que las políticas comerciales relacionadas con el arroz deben considerar tanto las necesidades de los consumidores como la sostenibilidad de la producción dominicana.
Llamado a preservar al productor nacional
La entidad también llamó a las autoridades a tomar en cuenta el impacto que las decisiones comerciales pueden tener sobre los productores locales.
Para Confenagro, preservar la producción arrocera implica proteger una actividad que genera empleos, dinamiza las economías de distintas comunidades rurales y forma parte de la estructura productiva del sector agropecuario.
La organización sostiene que el arroz debe ser considerado desde una perspectiva estratégica y no únicamente como un producto sujeto a las reglas de oferta y demanda.
El debate, de acuerdo con su posición, debe centrarse en cómo garantizar el abastecimiento de la población sin poner en riesgo la capacidad de los productores dominicanos para continuar cultivando el cereal.
En ese contexto, Confenagro reiteró su llamado a proteger la producción arrocera nacional y a evaluar cuidadosamente cualquier medida que pueda incrementar la presión de las importaciones sobre el mercado dominicano.


