Radhamés Jiménez Peña plantea reunir al Gobierno, partidos políticos, iglesias, empresarios, sociedad civil y juntas de vecinos para analizar las causas de la violencia y establecer acciones concretas. Afirma que las autoridades han sido desbordadas por los hechos delictivos que afectan a las familias dominicanas.
SANTO DOMINGO, RD. — El vicepresidente y coordinador político de la Fuerza del Pueblo (FP), Radhamés Jiménez Peña, propuso este martes la realización de una gran cumbre nacional para analizar la creciente ola de violencia que, según afirmó, afecta al país y buscar respuestas conjuntas ante los hechos que diariamente generan preocupación y luto entre las familias dominicanas.
Jiménez Peña consideró necesario que el abordaje de la violencia trascienda las acciones individuales de las instituciones responsables de la seguridad ciudadana y se convierta en una discusión nacional, con la participación de los diferentes sectores de la sociedad.
El dirigente opositor sostuvo que la situación requiere la integración de las denominadas fuerzas vivas del país, debido a que, a su juicio, los hechos registrados en diferentes puntos del territorio evidencian que las autoridades se encuentran desbordadas frente al fenómeno.
Propone integrar a todos los sectores
La cumbre planteada por Jiménez Peña debería reunir a representantes del Gobierno, los partidos políticos, las iglesias de todas las denominaciones, la sociedad civil, el sector empresarial y las juntas de vecinos, además de otros sectores que puedan aportar propuestas para enfrentar la problemática.
El dirigente de la Fuerza del Pueblo entiende que la violencia no puede ser abordada únicamente desde una perspectiva policial o represiva, sino que requiere identificar sus causas y establecer medidas que permitan prevenir los hechos delictivos.
A su juicio, la participación de distintos sectores permitiría construir una estrategia nacional con mayor respaldo social y político.
Advierte sobre el impacto en las familias
Jiménez Peña manifestó preocupación por la cantidad de hechos violentos que se registran diariamente y que, según afirmó, están dejando consecuencias negativas en distintos sectores de la sociedad.
Señaló que los acontecimientos generan temor e incertidumbre entre los ciudadanos y terminan afectando a familias que pierden a sus integrantes como consecuencia de hechos violentos.
El dirigente político consideró que la situación demanda una respuesta urgente y coordinada, antes de que el problema continúe profundizándose.
Cuestiona capacidad de las autoridades
El coordinador político de la Fuerza del Pueblo fue crítico con la respuesta de las autoridades y afirmó que estas han sido incapaces de poner un freno a la violencia que, según su valoración, actualmente afecta al país.
Afirmó que los acontecimientos registrados constituyen una señal de que las estrategias implementadas hasta el momento necesitan ser revisadas y complementadas con nuevas acciones.
En ese sentido, planteó que una cumbre nacional podría servir como espacio para evaluar las medidas aplicadas, identificar sus fallas y definir compromisos concretos entre los diferentes actores.
Un debate que trascienda la política partidaria
La propuesta busca que el problema de la seguridad ciudadana sea abordado desde una perspectiva que involucre tanto al oficialismo como a la oposición y a organizaciones sociales.
Jiménez Peña planteó que Gobierno y oposición deben sentarse en una misma mesa junto a representantes de otros sectores para discutir una problemática que, según señaló, afecta a toda la sociedad independientemente de la posición política o social de cada ciudadano.
La participación de las iglesias, empresarios, organizaciones comunitarias y juntas de vecinos permitiría incorporar diferentes perspectivas sobre las causas de la violencia y las posibles soluciones.
Llamado a una respuesta nacional
La propuesta de la Fuerza del Pueblo se produce en momentos en que la seguridad ciudadana continúa ocupando un lugar importante dentro de las preocupaciones de la población.
Para Jiménez Peña, la respuesta debe ser de carácter nacional y no limitarse a acciones aisladas frente a cada hecho delictivo.
El dirigente opositor insistió en la necesidad de que todos los sectores se involucren en la búsqueda de soluciones y llamó a las autoridades a convocar un espacio amplio de diálogo que permita establecer una estrategia común.
La iniciativa plantea, en esencia, que la violencia sea asumida como un problema de Estado y de toda la sociedad, con compromisos concretos y seguimiento a las medidas que sean acordadas.
Mientras tanto, el llamado de la Fuerza del Pueblo coloca nuevamente sobre la mesa el debate acerca de las políticas de seguridad ciudadana y la necesidad de encontrar mecanismos más efectivos para prevenir la violencia y proteger a las familias dominicanas.


