El encuentro entre el nuevo canciller dominicano y Leah Francis Campos reafirma el peso estratégico de Washington en la agenda política, económica y de seguridad de República Dominicana.
SANTO DOMINGO, RD.— La reunión entre el nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, y la embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, trasciende el protocolo diplomático. El encuentro confirma el peso estratégico que mantiene Washington en los principales asuntos de República Dominicana y la importancia de preservar un diálogo permanente entre ambos gobiernos.
Durante la reunión, celebrada en la sede de la Cancillería, Bisonó y Campos reafirmaron la disposición de continuar fortaleciendo la comunicación y la cooperación bilateral.
Una embajada con presencia activa
La gestión de la embajadora estadounidense ha mostrado una agenda que va más allá de los actos protocolares. Campos ha mantenido contactos con funcionarios, empresarios, dirigentes políticos, organismos de seguridad y representantes de distintos sectores de la sociedad dominicana.

Esa presencia responde a la amplitud de la relación entre República Dominicana y Estados Unidos, marcada por intereses comunes en materia de comercio, inversión, seguridad, migración, lucha contra el narcotráfico y cooperación regional.
La diplomacia estadounidense también ha tenido una participación visible en programas de cooperación y asistencia, particularmente en áreas vinculadas con seguridad, salud y desarrollo comunitario.
Washington, un actor determinante
La influencia de Estados Unidos en República Dominicana no depende exclusivamente de la figura de su embajador. Existe una relación económica, comercial, migratoria y estratégica que convierte a Washington en uno de los principales interlocutores internacionales del país.
Por esa razón, los movimientos de la embajada estadounidense suelen tener una lectura política que supera el ámbito diplomático.
El contacto con diferentes actores dominicanos puede contribuir al fortalecimiento institucional y a la cooperación, pero también coloca sobre la Cancillería el desafío de mantener una política exterior definida desde los intereses nacionales y no desde las presiones externas.
El reto de Ito Bisonó
La llegada de Bisonó a la Cancillería ocurre en un momento en que la relación con Estados Unidos tiene especial relevancia para la agenda dominicana.
El nuevo canciller deberá mantener una relación cercana y productiva con Washington, pero procurando que esa cercanía se traduzca en resultados concretos para República Dominicana.
Comercio, inversión, seguridad, migración, cooperación y la situación de Haití estarán inevitablemente entre los temas centrales de esa agenda bilateral.
Socios estratégicos, no relaciones de dependencia
El desafío de la diplomacia dominicana será encontrar el equilibrio entre una relación estrecha con Estados Unidos y la defensa firme de la soberanía y los intereses nacionales.
La reunión entre Bisonó y Campos representa, en ese sentido, una primera señal de continuidad: Washington seguirá siendo un interlocutor fundamental para Santo Domingo.
Ahora corresponde convertir ese diálogo permanente en acuerdos y resultados que beneficien al país.
La relación con Estados Unidos es demasiado importante para República Dominicana como para reducirla al protocolo. Debe ser manejada con estrategia, firmeza y visión de Estado.


