Las primas por incendios y riesgos asociados ya representan el 26 % del mercado asegurador dominicano. El aumento de los siniestros expone debilidades en la prevención, obliga a fortalecer los sistemas de supervisión y plantea nuevos desafíos para empresas, comercios y familias.
SANTO DOMINGO.– Los incendios y otros siniestros asociados se han convertido en uno de los principales factores de riesgo para el mercado asegurador dominicano, al ocupar el tercer lugar entre los ramos que generan mayores ingresos por concepto de primas, una señal que refleja tanto el incremento de las pérdidas materiales como la creciente necesidad de protección patrimonial en el país.
Datos del sector indican que durante 2025 las aseguradoras cobraron más de RD$39,926 millones en primas correspondientes al ramo de incendios y aliados, equivalente al 26 % del total de las primas emitidas, que ascendieron a RD$153,355 millones. Solo los seguros de vehículos de motor, salud y vida colectiva mantienen un mayor volumen dentro de la industria.
Más allá de las cifras, el comportamiento del mercado evidencia una realidad preocupante: los incendios continúan generando pérdidas económicas significativas tanto para empresas como para viviendas, mientras fenómenos como las altas temperaturas, fallas eléctricas, deficiencias en los sistemas de seguridad y la expansión urbana incrementan la exposición al riesgo.
El crecimiento de este ramo también refleja una mayor conciencia sobre la necesidad de asegurar bienes productivos y patrimoniales. Sin embargo, especialistas advierten que el aumento de las primas no necesariamente significa una reducción de los riesgos, sino que puede ser consecuencia de una mayor frecuencia e impacto de los siniestros registrados en los últimos años.
Ante ese escenario, la Superintendencia de Seguros reconoce que el modelo tradicional de reportes establecido por la Ley 146-02 se concentraba principalmente en la información financiera de las compañías, limitando la disponibilidad de estadísticas detalladas sobre el comportamiento de los siniestros. Para corregir esa situación, el organismo impulsa la implementación de la Resolución 01-2024, que amplía y estandariza la información que deberán remitir las aseguradoras con el propósito de fortalecer la supervisión, mejorar la transparencia del mercado y contar con datos más precisos para la toma de decisiones.
La nueva normativa permitirá recopilar información periódica sobre primas, reclamaciones, cancelaciones, comisiones y resultados técnicos, creando un repositorio estadístico que facilitará evaluar tendencias y diseñar políticas públicas orientadas a reducir la vulnerabilidad frente a los siniestros.
El panorama también plantea retos para el sector empresarial. A medida que aumentan las pérdidas ocasionadas por incendios, las aseguradoras enfrentan mayores costos de indemnización y las empresas se ven obligadas a invertir más en sistemas de prevención, planes de contingencia y gestión de riesgos para evitar que eventos de gran magnitud comprometan su estabilidad financiera.
En un contexto donde los incendios industriales, comerciales y residenciales han adquirido mayor visibilidad, el fortalecimiento de la cultura de prevención, la modernización de la supervisión estatal y la generación de estadísticas confiables aparecen como elementos indispensables para reducir el impacto económico de los siniestros y garantizar la sostenibilidad del mercado asegurador dominicano.


