Entre campanas, banderas y multitudes, el país conmemora este 16 de septiembre el inicio de una lucha que comenzó hace 216 años y terminó convirtiéndose en uno de los capítulos fundamentales de la historia mexicana
Ciudad de México.– Antes de que las plazas se llenen de banderas y las calles se conviertan en escenario de desfiles, México vuelve la mirada hacia una madrugada que cambió el rumbo de su historia.
Era el 16 de septiembre de 1810 cuando el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla lanzó desde Dolores, Guanajuato, el llamado que sería conocido como el Grito de Dolores. Aquella convocatoria dio inicio al movimiento de Independencia contra el dominio español y abrió un largo proceso que culminaría en 1821.
Más de dos siglos después, aquella voz sigue resonando cada septiembre.
La noche del 15 de septiembre, las plazas mexicanas comienzan a llenarse. Familias, visitantes y comunidades se reúnen mientras las banderas ondean y los símbolos patrios ocupan el centro de una celebración que alcanza su momento más esperado con el tradicional Grito de Independencia.
En el corazón de Ciudad de México, el Zócalo se convierte en uno de los principales escenarios de la jornada. Desde el Palacio Nacional se reproduce el ritual que recuerda aquel llamado de 1810, mientras miles de personas responden con vivas a México.
Al día siguiente, el 16 de septiembre, la celebración continúa con desfiles cívico-militares, actividades culturales y manifestaciones de identidad nacional en diferentes puntos del país.
Pero detrás de los fuegos artificiales, la música y el colorido de las fiestas patrias permanece una historia marcada por hombres y mujeres que participaron en un proceso que transformó el destino de México.
La Independencia no llegó aquella madrugada. El levantamiento iniciado por Hidalgo dio paso a años de enfrentamientos, cambios políticos y luchas internas. Finalmente, en 1821, México consumó su separación de España.
Por eso, cada septiembre el país no solamente celebra una fecha del calendario.
México recuerda el momento en que una voz se convirtió en movimiento y un movimiento terminó convirtiéndose en nación.
Este 16 de septiembre, mientras las banderas cubren plazas y avenidas, el país vuelve a mirar hacia Dolores y a escuchar, en medio de una multitud, el eco de aquella madrugada de 1810.
Una historia que comenzó con un grito y que, 216 años después, México continúa contando a viva voz.


