La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó los señalamientos de funcionarios estadounidenses sobre el supuesto dominio de los cárteles en territorio mexicano y afirmó que Estados Unidos debe atender sus propios problemas relacionados con el consumo de drogas, el lavado de dinero y el tráfico ilegal de armas antes de responsabilizar a otros países.
Ciudad de México.– El Gobierno de México respondió con firmeza a las recientes declaraciones de autoridades de Estados Unidos que cuestionan la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a las organizaciones criminales, al asegurar que Washington también debe asumir su responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico y revisar las problemáticas que persisten dentro de su propio territorio.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que, antes de emitir acusaciones contra México, el Gobierno estadounidense debe «mirarse a sí mismo» y reconocer factores internos que alimentan la actividad del crimen organizado, entre ellos el elevado consumo de drogas, las redes de lavado de dinero y el tráfico de armas que terminan en manos de los grupos criminales.
La mandataria enfatizó que la estrategia de seguridad de su administración se basa en la cooperación y el respeto mutuo, pero dejó claro que esa colaboración debe desarrollarse en condiciones de igualdad, sin descalificaciones ni señalamientos unilaterales que afecten la relación bilateral. Asimismo, reiteró que México no aceptará que se le responsabilice exclusivamente por un problema que, afirmó, tiene un carácter compartido entre ambas naciones.
Sheinbaum recordó que el combate al narcotráfico requiere acciones coordinadas por parte de ambos gobiernos y señaló que Estados Unidos tiene una responsabilidad directa en la reducción del consumo de sustancias ilícitas, el desmantelamiento de las estructuras financieras que permiten el lavado de dinero y el fortalecimiento de los controles para evitar el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano.
Las declaraciones de la presidenta mexicana surgieron luego de que funcionarios estadounidenses cuestionaran el control del Estado sobre algunas zonas del país afectadas por la presencia de cárteles del narcotráfico. En respuesta, Sheinbaum defendió las acciones emprendidas por su gobierno para combatir a las organizaciones criminales y reiteró que la cooperación con Estados Unidos continuará, siempre bajo los principios de respeto a la soberanía, coordinación y responsabilidad compartida.
La postura del Gobierno mexicano se produce en un contexto de tensiones entre ambos países por temas relacionados con la seguridad, el narcotráfico, la migración y el comercio, asuntos que forman parte de la agenda bilateral y que han generado intercambios de declaraciones entre funcionarios de las dos naciones durante las últimas semanas.
Pese a estas diferencias, la administración de Sheinbaum reiteró su disposición de mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, siempre basada en el respeto recíproco y el reconocimiento de que el combate al crimen organizado requiere esfuerzos conjuntos para enfrentar un fenómeno de carácter transnacional.


