La Fundación Teatro Gratey respaldará cada año la producción de una obra de un egresado de artes escénicas y busca convertir el legado del reconocido colectivo teatral en oportunidades para las nuevas generaciones.
SANTO DOMINGO, RD. — El escritor, dramaturgo y hombre de teatro Danilo Ginebra anunció la creación de la Fundación Teatro Gratey, una iniciativa destinada a respaldar la producción teatral de jóvenes egresados de artes escénicas y contribuir al desarrollo de nuevos talentos dominicanos.
La propuesta fue presentada durante un acto celebrado en Casa de Teatro, en el marco de la puesta en circulación del libro La escena alterada: Historia del Teatro Gratey, publicación en la que Ginebra recoge la trayectoria del colectivo teatral y las experiencias de varias generaciones de actores, directores, técnicos, escenógrafos, músicos y colaboradores.
De acuerdo con Ginebra, la fundación apoyará cada año la producción de una obra de un nuevo creador escénico, con el propósito de que jóvenes artistas tengan mayores posibilidades de llevar sus proyectos desde las aulas hasta los escenarios.
La iniciativa también pretende preservar y proyectar hacia el futuro la experiencia acumulada por Teatro Gratey durante más de cuatro décadas, convirtiendo ese legado artístico en una herramienta de apoyo para quienes comienzan su trayectoria profesional.
Un legado que busca permanecer
Durante el encuentro, Ginebra planteó la necesidad de fortalecer el ecosistema cultural dominicano mediante una mayor integración entre el Estado, los artistas, las instituciones culturales, las universidades, el sector empresarial y la diáspora.
“¿Qué condiciones estamos creando para que las nuevas generaciones puedan hacer más y mejor?”, fue una de las interrogantes planteadas por el teatrista al referirse a los desafíos que enfrentan los nuevos creadores.
Teatro Gratey surgió en 1977 y desarrolló una propuesta caracterizada por el teatro colectivo, popular, crítico y experimental, con montajes que abordaban asuntos sociales y políticos del país y que, en ocasiones, trasladaban la representación fuera de las salas convencionales hacia calles, plazas, barrios y otros espacios públicos.
Entre las obras vinculadas a la trayectoria del grupo figuran 1946, mi primera manifestación, Alma Criolla y La Chunga, esta última de Mario Vargas Llosa.
Durante la actividad también se recordó parte de esa historia mediante la participación de antiguos integrantes y colaboradores de Gratey, en un encuentro que combinó memoria, teatro y literatura.
La memoria convertida en oportunidades
La creación de la Fundación Teatro Gratey representa una extensión del trabajo de recuperación histórica impulsado por Ginebra con su libro La escena alterada, que documenta la trayectoria del colectivo y su influencia en el desarrollo del teatro dominicano.
Para el autor, preservar la memoria teatral no debe limitarse a recordar las obras y a quienes participaron en ellas, sino que también debe servir para que las nuevas generaciones puedan encontrar caminos y oportunidades para desarrollar sus propias propuestas.
Con esta nueva fundación, el legado de Gratey busca mantenerse vigente mediante el respaldo directo a nuevos creadores y la posibilidad de que, cada año, una obra pueda llegar al escenario.


