Aristipo Vidal advierte que las diferencias por las comisiones de las tarjetas podrían terminar afectando a los consumidores que utilizan medios de pago electrónicos para comprar combustibles.
Santo Domingo, RD.– El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cuestionó la actuación del Gobierno ante el conflicto que mantienen los propietarios de estaciones de combustibles y las entidades bancarias por las comisiones aplicadas a las transacciones realizadas con tarjetas.
Aristipo Vidal, secretario de Industria, Comercio y Mipymes del PLD, acusó al Gobierno de actuar con negligencia frente a una situación que, a su juicio, requiere de la intervención de las autoridades para evitar que sus consecuencias terminen afectando directamente a los consumidores.
Vidal señaló específicamente al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) y a la Superintendencia de Bancos, instituciones a las que atribuyó una actitud de indiferencia ante una disputa que considera pudo haber sido encaminada hacia una solución.
El origen del conflicto
La controversia se centra en las comisiones que las entidades bancarias cobran a las estaciones de combustibles por las operaciones realizadas mediante tarjetas de crédito y débito.
De acuerdo con los argumentos de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas), los establecimientos deben asumir comisiones que oscilan entre 1.95 % y 2.50 % por cada transacción.
Para los propietarios de estaciones, estos cargos representan un costo importante dentro de una actividad comercial que maneja grandes volúmenes de operaciones, mientras que desde el sector bancario las comisiones forman parte del esquema utilizado para procesar los pagos electrónicos.
El enfrentamiento entre ambos sectores ha generado preocupación por la posibilidad de que algunas estaciones reduzcan o limiten la aceptación de determinadas tarjetas, una situación que cambiaría la forma en que miles de conductores realizan diariamente sus pagos.
PLD advierte sobre riesgos para los consumidores
Vidal sostuvo que, aunque el conflicto se desarrolla entre los bancos y los propietarios de estaciones de combustibles, sus efectos podrían recaer sobre la ciudadanía.
Uno de los principales puntos de preocupación planteados por el dirigente opositor es que los consumidores puedan verse obligados a utilizar dinero en efectivo para adquirir combustibles en caso de que se limite el pago mediante tarjetas.
A juicio de Vidal, esta situación incrementaría los riesgos para las personas que necesitan movilizar cantidades de dinero en efectivo, incluyendo la posibilidad de pérdidas, robos u otros incidentes de seguridad.
El dirigente político consideró que el problema debe ser abordado antes de que se produzcan restricciones que puedan alterar la dinámica habitual de pago en las estaciones de servicio.
Un problema que trasciende a bancos y gasolineras
La discusión adquiere especial importancia porque el uso de tarjetas se ha convertido en una herramienta habitual para el pago de combustibles, tanto entre particulares como entre empresas.
Conductores utilizan tarjetas de crédito y débito para evitar cargar efectivo y aprovechar mecanismos de financiamiento y control de gastos. Las empresas también emplean estos medios para cubrir el combustible de vehículos utilizados en sus operaciones.
Por ello, cualquier modificación generalizada en las condiciones de aceptación de tarjetas podría generar dificultades para consumidores y compañías que dependen de estos mecanismos de pago.
El conflicto, además, ocurre en un contexto en el que el comercio electrónico y los pagos digitales tienen cada vez mayor presencia en las actividades cotidianas.
Llamado a buscar una solución
El secretario de Industria, Comercio y Mipymes del PLD insistió en que corresponde a las autoridades propiciar un espacio de diálogo entre las partes para buscar una salida al conflicto.
Vidal cuestionó que el problema permanezca sin una solución y afirmó que la falta de intervención gubernamental constituye, desde su perspectiva, una muestra de indiferencia frente a una situación que puede terminar impactando al consumidor.
El dirigente opositor calificó de preocupante que una disputa relacionada con costos de intermediación bancaria pueda terminar trasladándose a los ciudadanos mediante restricciones en las formas de pago.
La controversia mantiene así enfrentados a dos sectores fundamentales de la economía —la banca y los detallistas de combustibles— mientras los consumidores permanecen atentos a cualquier decisión que pueda modificar la posibilidad de pagar con tarjetas al momento de abastecer sus vehículos.
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